Desde que comencé a trabajar estoy perdiendo peso. Nada que asuste, pero sí en una cantidad que, la verdad, no he conseguido igualar con el gimnasio o las 2 ó 3 tonterías que he hecho durante dos años de paro.
24 de Julio: 88,500
24 de Agosto: 86,000
24 de Septiembre: 82,200
Hoy el chaval que reparte la publicidad de mi curro me ha dicho que se me ve que he perdido mucho peso. Genial.
Incluso ha habido algún momento en este mes en que casi llegué a 81, después de algún fin de semana con mucha actividad física.
Estoy contento XD
Éso sí, para aquellos que se piensen que el mero hecho de trabajar te hace bajar 6 kilos en 2 meses... no, hijos, no. Estoy pasando hambre. No es un hambre tremenda. Simplemente como menos que lo que comía antes. Ya me estoy acostumbrando a la sensación de estómago vacío, y a no comprarme gilipolleces, a no picar, a no seguir comiendo por gula después de una buena comida; todas esas cosas que hacemos sin darnos cuenta y que son las que, en realidad, nos hacen engordar.
Seguiremos informando.




