
Uff, requemaíto que estoy con la búsqueda de trabajo.
No porque sea difícil, que no se encuentre trabajo. Trabajo hay a espuertas. No, es por las condiciones de ese trabajo, y por las mentiras con las que captan a sus pobres abejitas obreras.
En el Estatuto de los Trabajadores deberían figurar toda una serie de condiciones laborales ineludibles que luego cada empresa o gremio, independientemente de su propio convenio, no pudiera saltarse a la torera o inventarse a conveniencia. Muchas de esas condiciones sólo sirven para explotar a los trabajadores que no tienen más remedio que agarrarse a lo que salga, como el tener tres turnos diferentes en el mismo mes, el trabajar 14 días seguidos sin descanso, el tener un horario de 60 horas mensuales o el poder pagar menos que el salario mínimo dependiendo del contrato que te veas obligado a firmar.
Pero no es sólo éso. Es que las ofertas de trabajo son falsas, y de las que no lo son, la mitad de todo lo que lees también es falso. Ofrecen sueldos sin especificar si son brutos o netos, horarios que luego varían durante la entrevista, piden cubrir un puesto al que después le atribuyen unas responsabilidades que en papel no tenía o, simplemente, no especifican claramente lo que realmente buscan o a quién no contratarán jamás.
Bueno, chic@s, que me veo haciendo chapas de aquí a unas semanitas de ná. Y yo con estos pelos.
No porque sea difícil, que no se encuentre trabajo. Trabajo hay a espuertas. No, es por las condiciones de ese trabajo, y por las mentiras con las que captan a sus pobres abejitas obreras.
En el Estatuto de los Trabajadores deberían figurar toda una serie de condiciones laborales ineludibles que luego cada empresa o gremio, independientemente de su propio convenio, no pudiera saltarse a la torera o inventarse a conveniencia. Muchas de esas condiciones sólo sirven para explotar a los trabajadores que no tienen más remedio que agarrarse a lo que salga, como el tener tres turnos diferentes en el mismo mes, el trabajar 14 días seguidos sin descanso, el tener un horario de 60 horas mensuales o el poder pagar menos que el salario mínimo dependiendo del contrato que te veas obligado a firmar.
Pero no es sólo éso. Es que las ofertas de trabajo son falsas, y de las que no lo son, la mitad de todo lo que lees también es falso. Ofrecen sueldos sin especificar si son brutos o netos, horarios que luego varían durante la entrevista, piden cubrir un puesto al que después le atribuyen unas responsabilidades que en papel no tenía o, simplemente, no especifican claramente lo que realmente buscan o a quién no contratarán jamás.
Bueno, chic@s, que me veo haciendo chapas de aquí a unas semanitas de ná. Y yo con estos pelos.



