martes, 18 de septiembre de 2007

Monotemia

Monotemia: (del griego "mono" y "thema").

1. Condición de monotemático.
2. Enfermedad del urbanita que, incapaz de hablar de otros temas que no tengan que ver con su trabajo, pierde poco a poco a todos sus amigos.
3. Monotemía: ya lo sabía, játetú que lo tenía clarísísimo.

Las alegrías del 18 de Septiembre

Stephanie
"Irresistible - Comme un ouragan (Extended Frenglish Mix)"

Vision d'orage,
J'voudrais pas qu'tu t'en ailles.
La passion comme une ombre,
Fallait que j'y succombe.
Tu m'enlaçais dans les ruines du vieux Rome.
A part nous, y a personne.
Seul le tonnerre résonne,
M'emprisonne, tourbillone.

Comme un ouragan qu'est passait sur moi,
L'amour a tout emporté.
Devasté ma vie, des vagues en furie,
Qu'on ne peut plus arrêter.
Comme un ouragan, la tempête en moi
A balayé le passé,
Allumé ma vie, c'est un incendie
Qu'on ne peut plus arrêter.

I know he's wrong
but his arms feel so right.
He's a magical potion
tearing up my emotions.
Why if I see
what this boy does to me
Can't I simply forget him
'cause I know I'll regret him? -
I can't fight anymore.

Irresistible, irreversible
I can't fight the temptation
Call it physical, it's illogical
still I love the sensation.
Irresistible, irresponsible
irregardless of reason
Love's swept over me
I'm too blind to see - I can't fight off the feeling.

Irresistible, irreversible
I can't fight the temptation
Call it physical, it's illogical
still I love the sensation.

Désir, trahir, maudire, rougir,
Désir, souffrir, mourir, pourquoi ?
On ne dit jamais ces choses là.
Un sentiment secret, d'accord,
Un sentiment qui hurle fort.

Irresistible, irreversible
I can't fight the temptation
Call it physical, it's illogical
still I love the sensation.
Comme un ouragan qu'est passait sur moi,
L'amour a tout emporté.
Devasté ma vie, des vagues en furie,
Qu'on ne peut plus arrêter.

Irresistible, irresponsible
irregardless of reason
Love's swept over me
I'm too blind to see - I can't fight off the feeling.
Comme un ouragan, la tempête en moi
A balayé le passé,
Allumé ma vie, c'est un incendie
Qu'on ne peut plus arrêter.
Irresistible, irreversible
I can't fight the temptation
Call it physical, it's illogical
still I love the sensation.
Comme un ouragan qu'est passait sur moi,
L'amour a tout emporté.
Devasté ma vie, des vagues en furie...

¡¡Sí, Stephanie!! ¿Qué passa?

lunes, 17 de septiembre de 2007

La Beauté de la femme (leído: laboté d-lafam-m)

Ahora que me estoy enterando por fin de lo que significa tener la cara y el cuerpo de una mujer (sin sustos, que no me estoy haciendo ningún cambio de sexo, sólo los dichosos cursos del INEM) me maravilla y me indigna por partes iguales todo aquello a lo que se ven abocadas para que el resto de la población (incluyendose ellas mismas) las vean "bellas".
Sin entrar en peluquerías, cirujanos ni vestimentas, en estos cursos estoy viendo cómo han de sufrir constantemente. Cómo ellas mismas se provocan una serie de sufrimientos que el concepto de Belleza fabricado por el ser humano ha ido modelando, remodelando y matizando a lo largo de siglos y siglos de arte, sociedad, sexo.

- Manicuras y pedicuras que arrasan con pieles sobrantes, con adminículos como el cortacallos o el cortacutículas, y que se han de repetir y repetir dos o tres veces al mes para que las lacas de uñas estén siempre perfectas. Parafinas, barros, queratolíticos, vaselinas, cremas hidratantes...
- Depilaciones: a la cera caliente, a la cera fría, a la cera tibia -pordiosyporlavirgendelascatorcetetas-, con cremas, con pinzas, con máquinas eléctricas... en todo el cuerpo. Y cuando digo todo quiero decir todo; desde los dedos de los pies hasta las cejas, pasando por las piernas, las ingles, el trasero, el pubis y el abdomen, los sobacos, el bigote y barba y algún que otro pelillo suelto en lugares recónditos que no nombraré aquí..., provocando quemaduras, moratones, irritaciones, sarpullidos. Y con repeticiones y repeticiones eternas: el pelo nunca para de salir. Nunca. Ni siquiera con retardadores del crecimiento, aunque digan que sí. Y donde dejan de salir es donde más tarde o más temprano te arrepientes: las cejas.
- Tintes y decoloraciones: y no, no hablo del cabello. El vello de cualquier parte del cuerpo que no se pueda, deba o quiera depilar, se ha de decolorar o tintar. Y las pestañas se rizan (sí, habeis leído bien, con líquido de permanente y todo) y, junto con las cejas, se tintan. Haced la prueba: yo me decoloré los brazos el jueves y hoy lunes ya se ven las raíces de los pelillos. Tintes de pestañas y cejas: hasta una vez al mes. Rizado de pestañas: uno cada tres meses. Decoloración: agua oxigenada más productos ricos en... amoniaco. Tintes: pues éso.
- Cremas varias y tratamientos faciales: de día, de noche, antiarrugas, regeneradoras, antiedad, para el cansancio, antibolsas, para la retención de líquidos, para el contorno de ojos, tonificantes, para el contorno de labios, limpiadoras, antiimpurezas, reestructuradoras, exfoliantes, antimanchas, nutritivas, antiacné... y suma y sigue.
- Maquillajes: de día, de noche, de fiesta, de boda, de fantasía. Pero siempre, cómo mínimo, una tinturita que dé colorín a las mañanas defenestradas en que el verde-zombi se apodera de sus caras recién levantadas. Por orden de aparición: crema limpiadora, tónico, crema hidratante, pre-base antiimperfecciones, antiojeras, maquillaje base en crema, maquillaje en polvo, sombra de ojos, eye-liner, máscara de pestañas (incluso después de teñirlas...), colorete, barra de labios o brillo... Hoy he tardado dos horas en hacerle a una compañera un "maquillaje de día" (vamos, con lo que se va una a la ofi a currar de lunes a viernes. Algunas, el sábado, descansan...). Vale que estoy empezando, pero coño, ¡dos horas!

Muchas de estas cosas duelen. Y duelen mucho. O simplemente son molestas: el maquillaje más sencillo no te permite tocarte la cara para nada en todo el día, o te hace estar retocándote constantemente. Amigos hombres: intentad no frotaros un ojo en todo el día por mucho que os pique. O las operaciones se efectúan con productos -químicos o naturales da igual- agresivos, abrasivos, dañinos si se usan sin cuidado.

Todos los días. Uno detrás de otro.
Y todo ello por envidia. Porque un día una patricia romana vio a una esclava eslava y le dio envidia de su pelo rubio y de que no se le notara el bigotillo desde lejos. Porque una vez la esposa de un comerciante griego vio los ojos increíbles de una nubia -que sólo usaba maquillaje en los ojos para protegerse de la arena del desierto- y quiso imitar esas líneas negras. Porque las lindas pastorcillas de la edad media -que de lindas tenían lo mismo que sus cerditos- se morían de envidia al ver a las reinas y sus cortesanas con esas caritas de porcelana reluciente a las que no podía dar el sol - que de caritas de porcelana tenían lo mismo que las lindas pastorcillas-.
Y porque, todo sea dicho de paso, los hombres -desde que las mujeres dejaron atrás su traje de mona hasta el florecimiento de los metrosexuales más pasados de rosca- no dejan de imaginar lo que harían esos labios rojos, carnosos, brillantes, atrayentes...,
pintados, con cierta parte de su anatomía.

Las alegrías del 17 de Septiembre.

Pet Shop Boys
"It's a sin (Disco Mix)"

It's a, it's a, it's a, it's a sin
It's a, it's a, it's a, it's a sin

When I look back upon my life
It's always with a sense of shame
I've always been the one to blame
For everything I long to do
No matter when or where or who
Has one thing in common, too

It's a, it's a, it's a, it's a sin
It's a sin
Everything I've ever done
Everything I ever do
Every place I've ever been
Everywhere I'm going to
It's a sin

At school they taught me how to be
So pure in thought and word and deed
They didn't quite succeed
For everything I long to do
No matter when or where or who
Has one thing in common, too

It's a, it's a, it's a, it's a sin
It's a sin
Everything I've ever done
Everything I ever do
Every place I've ever been
Everywhere I'm going to
It's a sin

Father, forgive me, I tried not to do it
Turned over a new leaf, then tore right through it
Whatever you taught me, I didn't believe it
Father, you fought me, 'cause I didn't care
And I still don't understand

So I look back upon my life
Forever with a sense of shame
I've always been the one to blame
For everything I long to do
No matter when or where or who
Has one thing in common, too

It's a, it's a, it's a, it's a sin
It's a sin
Everything I've ever done
Everything I ever do
Every place I've ever been
Everywhere I'm going to - it's a sin

It's a, it's a, it's a, it's a sin
It's a, it's a, it's a, it's a sin

(Confiteor Deo omnipotenti vobis fratres, quia peccavi nimis cogitatione,
verbo, opere et omissione, mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa)

domingo, 16 de septiembre de 2007

Trabajos.

Hubo un momento -laaargo momento- en mi vida en que curré. Se me hace inconcebiblemente lejano, como si fuera otra vida, un sueño, algo imaginado. Pero ahí está, para amargarme la existencia de vez en cuando, haciéndome ver lo blando que fui durante años, pero también haciéndome recordar que un trabajo es lo último por lo que hay que preocuparse. Es sólo una manera de ganar dinero, no es tu vida, ni mucho menos una forma de perderla poco a poco. Y si el próximo no me gusta... ¡a tomar por culo, ya encontraré otro!
Muchísima gente me pregunta a propósito de mi "estado actual". Para los que no lo sepan, llevo aproximadamente un año y medio en el paro. Y no, no estoy agobiado en absoluto, por mucho que anoche me diera el arrechucho y me pusiera medianamente tonto. Son cosas de la edad.
Decidí yo mismo autopararme después de 13 años trabajando en la misma empresa, el mismo departamento, la misma mesa (que sufrió la pobre tres traslados, cada cual a un punto más lejano que el anterior). Llegó un momento, por mucho que estuviera enamorado de mi curro, en que las personas que tenían alrededor lo fueron estropeando todo, fueron pudriendo poco a poco el ambiente cojonudo que habíamos tenido siempre. Empezaron a aparecer jefes y más jefes por todas partes, que se dedicaban a dar contraórdenes a diario, varias veces si era preciso. Al final llegué a tener... ¡5 jefes! Y tenía que hacerles caso a todos. Después de terminar un trabajo, alguno de ellos siempre decía que no le gustaba algo que era lo que más le gustaba al que te había dado la orden.
Por otra parte, al principio éramos gente que, más o menos, sabíamos lo que hacíamos. Un grupito de 6 personas se mantuvo durante 5 ó 6 años, aprendiendo cada día más, haciéndolo cada vez mejor. Pero ya se sabe que en el mundo del turismo o te mueves o te pudres. Más que nada de pobre. Así que varios de estos compañeros empezaron a emigrar a otros departamentos poco a poco, a sitios donde, por ser tan conocidos como éramos en la empresa, estaban encantados no sólo de recibirnos con las piernas abiertas sino de subirnos el sueldo hasta donde pidiéramos. Les agradecí que abrieran la veda, porque yo pude pedir varios aumentos y quedarme donde estaba, de modo que fui, de ahí en adelante, el especialista del departamento. A partir de ese momento empezó el vaivén de personas. Entraban, se olían el percal y se largaban. Algunos se quedaban, pero como yo tenía que dedicarme a enseñarles a todos (tanto si se quedaban como si no) nunca tenía tiempo para todos. Algunos estaban un año entero dando por culo con ruegos y preguntas. Tooodo el santo día. Y cuando ya habían aprendido todo lo que podían aprender, se largaban a otra empresa donde les pagaban más. Había momentos en que yo estaba respondiendo las consultas de 5 teléfonos diferentes porque ninguno de los consultados -mis compañeros- tenía ni puta idea de qué responder. Y mientras tanto, haciendo mi trabajo. Y ellos se iban de vacaciones, y yo hacía su trabajo mientras tanto. Y yo me iba de vacaciones, y cuando volvía mi mesa era un mar de muertos -very stinky deads and browns, como terminé llamando a la carpeta donde los perfumaba- y el trabajo que había dejado seguía sin hacer. Y mi jefe 1, junto a mi mesa, me decía: "haz ésto, en azul", y cuando ya estaba hecho, me llamaba mi jefe 2 a su mesa, para que mi jefe 1 no lo oyera, y me decía: "va a quedar mejor en verde azulado"; "ya está hecho en azul", respondía yo, y mi jefe 1: "no vas a tardar nada en ponerlo verde azulado". Y cuando ya estaba verde azulado (lo más azulado que podía para que mi jefe 1 no se molestara conmigo) me llamaba por teléfono mi jefe 3 y decía deprisa y corriendo: "oye, ¿que ya está éso?". Sí, claro, estaba hecho porque siempre fui un puto hacha. "Lo habrás hecho en rojo, ¿no?, porque va a ir en prensa". Ah, bien. ¿Y quién de los otros dos me había dicho que iba a ir en prensa?.
Es sólo un pequeño ejemplo. Tengo taaantos y taaan variados que podría llenar entradas y entradas con ellos. Cualquiera que haya trabajado en una agencia de viajes sabrá de lo que hablo. Sobre todo si ha trabajado en las oficinas y no en ventas, que es otro cantar para el que, sinceramente, no hay palabras.
Muchos dudan aún sobre los motivos que me impulsaron, un buen lunes, a llegar a la oficina, sentarme delante de mi jefe 3 y decirle: "me marcho". Así, sin más. Me ofreció mejor horario, mejor nómina e incluso trabajar solo, sin la constante molestia de mis descerebrados compañeros. Es más: me dijo que prefería que me cambiara de departamente antes que irme de la empresa. A todo dije, muy educadamente, que no gracias. Y cuando me preguntó la razón, le dije, en el tono más neutro que pude: "estoy hasta los putos cojones de mierda ajena". Tras éso dejó de ofrecerme el oro y el moro y me arregló los papeles para que pudiera cobrar el paro durante 2 años y la empresa me finiquitara por el doble de lo que me correspondía, a todo lo cual estaré eternamente agradecido.
Desde el primer día me lo tomé como unas vacaciones pagadas largas, o como un bienio sabático. Incluso me prometí a mí mismo que el primer año me tocaría los santos huevos y el segundo podría moverme un poco a ver cómo estaba el mercado. Lo cumplí a rajatabla: como todas las ofertas que me enviaba el INEM eran para agencias de viajes, no me resultaba en absoluto difícil hacer una entrevista penosa para que no me quisieran contratar. O incluso llegar y decir, tan tranquilo: "mira, tengo toda la experiencia del mundo pero el trabajo no me gusta, y si me contratais, en cuanto encuentre otro trabajo me voy a ir". Así que realmente he vivido en paz durante un año y pico. Y ahora disfruto de dos cursos que no tienen nada que ver con aquello, para un oficio que, sinceramente, me parece el colmo del relax: la Estética. Y encima me está gustando mucho. Será esa drag que llevo escondida en algún rincón de mi corazoncito.
Y no, sinceramente, en ningún momento me he sentido como si mi vida fuera un lunes al sol. Un domingo al sol, sí, en una terracita, poniéndome morenete, sin pensar en nada. Escribiendo muchísimo, leyendo aún más, disfrutando de la vida. Incluso me ha dado tiempo para enamorarme y pegarme el morrón. Pero ésa es otra historia.
No dejo de decirle, a todos aquellos que me dicen "joder, tío, qué envidia me das" que es mucho más fácil hacerlo que pensárselo, que no dejen pasar más tiempo. Que ni siquiera es necesario hacer lo que yo estoy haciendo: sólo dejar la mierda de trabajo que te está amargando la vida, pero con bastante buen rollito como para que te arreglen el paro en tu empresa (también más fácil de lo que parece) y darte un par de meses o tres, si te agobia más tiempo, para buscar otro trabajo. Los hay a patadas. Por todas partes. Incluso sorpresivos, de ésos que nunca pensaste que harías.
Siempre he sido un jodido quejica. Pero ahora intento aplicarme mi propia nueva máxima: "Deja de quejarte tanto y haz algo para arreglarlo, coño".
¿Que luego no funciona? Pues no sé, ya pensaré en ello mañana...